sábado, 14 de abril de 2012

Búscame.

Búscame cuando te apetezca, cuando notes que me echas de menos, cuando te mueras de ganas de tenerme. Búscame cuando no tengas a nadie que te diga que te quiere. Búscame cuando eches en falta las risas, las caricias que erizan la piel, las conversaciones sin rumbo, los abrazos en los malos momentos y las locuras. Búscame cuando necesites alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta que nadie tiene esos detalles. Búscame cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo bonita que es tu sonrisa y lo guapo que estas cuando te despiertas. Búscame cuando mires el móvil esperando una llamada que ya no llega, cuando salgas y sin darte cuenta me busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y al girarte esperes que sea yo. Búscame cuando necesites cerillas para encender lo que se ha apagado, cuando las discusiones sean aburridas y los días rutinarios. Búscame cuando recuerdes los buenos momentos y te arrepientas de no tenerlos ahora. Búscame cuando tu ego necesite que le supliquen desesperadamente cariño pero sobre todo cuando quieras suplicarlo tú.

:)

Buenos días princesa.
¿cómo has dormido? espero que bien, te he estado llamado durante toda la mañana para decirte que no me he podido quedar mas tiempo, pero que estás preciosa cuando duermes, te he visto con los ojos cerrados, tan agarrada a las sabanas que no quería despertarte, ya te lo he dicho cuando duermes estás preciosa. Te he dejado una bandeja al lado de la cama, justo en la mesita con tostadas y zumo de naranja, te he dibujado corazones en las tostadas, también tienes otra nota en el frigorífico, pone que te quiero mucho, llamaba pare recordartelo, cuando vallas a por el pan, encontrarás a un vagabundo con dos rosas en la mano, dale una moneda el sonreirá sin más y te regalará una de ellas, no es tan bonita como tú, pero tanta belleza no se puede definir, cuando llegues a la tienda sonriele a la dependienta, le sentará bien, y también háblale con simpatía. Bueno llamaba para decirte que quiero invitarte a cenar, y que esta noche te prepararé una cena romántica porque solo quiero que esto dure lo que dure, sea lo mejor que me ha pasado nunca, porque tú has sido lo mejor que me ha pasado nunca, porque nosotros somos lo mejor que me ha pasado nunca. Espero que estés escuchando mi mensaje, te quiero.

miércoles, 4 de abril de 2012

Mucho me ha enseñado la vida.

¿Qué me ha enseñado la vida?
Que la muerte siempre llega, que en el amor todo es posible, que cada decision que tomamos, por mínima que sea, afecta al resto. Que hay quien se asusta si pierde el control y que hay quien disfruta con ello. Que hay días grises y noches blancas. Que cuando te crees libre, te atan de manos y piernas. Que la venganza se sirve fría, aunque no sirve de nada. Que el odio hay que sacarlo, que el amor también, aunque siempre te guardarás un poquito para los restos. Que de todo lo que digo, el 70% está equivocado, pero, y qué? La vida me ha enseñado que hay que ser fiel a uno mismo, no intentar cambiar por nadie, excepto si tu alma te lo pide. Y, en cualquier caso, ser consciente de ese cambio e ir acorde con él. Que, por mucho que cambies, nunca has de olvidar quien eres, de donde vienes y, por supuesto, nunca sabrás a donde vas. Y si lo sabes mal asunto, pues es mejor fluir con el espacio y el tiempo, no forzar nada, pero tampoco frenarlo. Que si se te planta un muro delante tienes que tirarlo, aunque sea a cabezazos. Que todo lo que he hecho lo he hecho con un sentido y por una razón y no me arrepiento de nada ni me retracto de mis palabras

:)

Suena típico, pero siempre hay que mirar el lado bueno de las cosas y de la vida, por la sencilla razón de que si no lo haces tú no lo hará nadie más. Es cierto que perdemos tantas cosas como opiniones hay en el mundo, y que siempre hay un inconveniente, un problema o algo que duela como un cristal clavado en el pecho que no puede ser quitado. Por eso hay que ver por lo que aún nos queda y aquello que podemos alcanzar, que no es poco. Dicen que los errores, las caídas y las decepciones dan experiencia, y que el dolor te hace fuerte, así como la soledad te provoca ser amable con el resto. Hay que aprender a formarse por este tipo de situaciones, que al fin y al cabo nos hace ser personas porque el "ser humano" es reconocido por eso, por sentir.
A veces, aunque duela, te das cuenta de que ser fuerte no es luchar hasta saciarse sin ningún resultado, ni chocarse contra un muro que no vemos una vez tras otra, no. A veces, significa darse cuenta de que no podemos saltar tan alto como ese muro, y bueno... luchar no sirve de nada, que ya se ha intentado todo y tú, tú ya estás exhausto. Significa mirar al frente, con otro sueño, otro dolor, otra ilusión, hacia otra dirección... y aprender que, en esta vida, todo queda y todo pasa.