miércoles, 26 de septiembre de 2012
Hay veces que cuando más necesitas a alguien o algo no tenemos a nadie ni nada.
Hay veces, justo cuando más lo necesitas, que no hay nada. No hay nada en la tele, no hay nadie con quién poder hablar, no hay música que escuchar porque todas y cada una de las canciones te recuerdan a él, no hay nada que leer, no hay vecinos a los que espiar y no puedes ahogar tu pena y rabia en comida porque… porque no. No es sábado y no puedes irte de fiesta y bailar hasta que salga el sol; y tampoco son horas porque suele ser bien entrada la noche, cuando estamos en nuestra cama tendidos, agotados, pero sin poder dormir, cuando todos nuestros pensamientos, nuestros problemas, infinitas cosas en las que no habíamos parado a pensar en todo el día… se agolpan en nuestra mente en un segundo. Y lo que más desearías en ese momento es poder dormir, relajarte, soñar… pero no puedes. Y ésta es una de esas veces que, justo cuando más lo necesitas, no hay nada. Te tienes a ti, y ante una mala noticia como la recibida ese día y sin nada más que te consuele o distraiga, no tienes nada más que unas palabras en tu mente, breves, pero intensas, que, al fin y al cabo, son mejor que nada.
martes, 25 de septiembre de 2012
5 :))
Me pongo a pensar en todo lo que he pasado,todo lo que he sufrido,todo lo que he aguantado por ti...
Me pongo a pensar en las veces que llegaba a casa y me arrepentía de no haber echo algo,las noches en las que me tumbaba en la cama y no podía dormirme por no haber estado junto a ti o quizás solo por no haberte podido decir algo,que no me hubieras sonreído de esa manera que tú me sonreías.Las veces en las que me apetecía llamarte porque me apetecía estar contigo,las veces que necesitaba hablarte pero que no lo hacía por orgullo o a lo mejor por desilusión...
Me pongo a pensar en todo esto,en todo lo que he vivido junto a ti,lo mal que lo pasé esa época por ti y la verdad que me sorprende como estamos ahora,nunca pensé que llegaría a estar así de bien contigo,nunca pensé que esto iba a salir bien, no pensé que tú ibas a quererme de la forma en la que me has demostrado que me quieres, nunca podría haber imaginado el futuro así,como está siendo,porque por más que me decían que íbamos a acabar juntos, yo no podía afirmarlo,parecía imposible... pero las cosas cambian, eso me ha demostrado el tiempo,tengo que agradecerle que me ha demostrado que las cosas buenas llegan en cualquier momento y en un momento cualquiera llegaste tú.
Y como he dicho antes,habré sufrido,habré llorado como nadie y lo habré pasado mal por ti pero a día de hoy puedo decir que no me arrepiento porque la espera a merecido la pena.
TÚ MERECES LA PENA,
Te quiero.
Me pongo a pensar en las veces que llegaba a casa y me arrepentía de no haber echo algo,las noches en las que me tumbaba en la cama y no podía dormirme por no haber estado junto a ti o quizás solo por no haberte podido decir algo,que no me hubieras sonreído de esa manera que tú me sonreías.Las veces en las que me apetecía llamarte porque me apetecía estar contigo,las veces que necesitaba hablarte pero que no lo hacía por orgullo o a lo mejor por desilusión...
Me pongo a pensar en todo esto,en todo lo que he vivido junto a ti,lo mal que lo pasé esa época por ti y la verdad que me sorprende como estamos ahora,nunca pensé que llegaría a estar así de bien contigo,nunca pensé que esto iba a salir bien, no pensé que tú ibas a quererme de la forma en la que me has demostrado que me quieres, nunca podría haber imaginado el futuro así,como está siendo,porque por más que me decían que íbamos a acabar juntos, yo no podía afirmarlo,parecía imposible... pero las cosas cambian, eso me ha demostrado el tiempo,tengo que agradecerle que me ha demostrado que las cosas buenas llegan en cualquier momento y en un momento cualquiera llegaste tú.
Y como he dicho antes,habré sufrido,habré llorado como nadie y lo habré pasado mal por ti pero a día de hoy puedo decir que no me arrepiento porque la espera a merecido la pena.
TÚ MERECES LA PENA,
Te quiero.
Estoy totalmente convencida de que nada de esto tendría sentido si no lo hiciera a tu lado.
Ahora mismo me gustaría poder estar en la cima de una montaña y gritar tu nombre, y el mío; y que el eco de las montañas repitiera nuestros nombres una y otra vez, como si fuera algo eterno. Me gustaría estar contigo dando un paseo a la luz de la luna, solos, tú yo, y que empezara a llover, y que me invitaras a bailar un vals mientras las pequeñas gotas de lluvia rozan nuestros rostros, y apretar tu cuerpo contra el mío, sintiendo como nuestros pies vuelvan, como nuestro amor se eleva. Y ya puestos a soñar cambiaría todos los atardeceres del mundo por un amanecer junto a ti. Por comenzar cada día de mi vida con una de tus sonrisas, y en las mejores mañanas, con un beso y una caricia, de esas que hacen que me olvide de todo lo demás, de que el resto del mundo existe. Tampoco estaría mal una tarde junto a ti, tumbados en el césped y mientras compartimos cálidas palabras sentir tu dedo recorriendo mi espalda, despacio. Y sentir como si pudiera reventar los índices de la felicidad cuando rozas mis labios con dulzura, sin prisa, como si el tiempo allí afuera estuviera detenido, para siempre. Y para los días de verano un baño en la playa, tu torso desnudo, mi deseo y confianza; y mientras, el agua, único testigo, esconde un juego de dos. Y sin poder evitarlo lanzar una carcajada al aire, porque estar contigo es lo único que merece la pena.
Y todos estos deseos, ¿por qué? ¿por qué escribirlos ahora? Porque por fin he encontrado a la persona adecuada para compartir todas estas locuras, estos sueños. Esa persona con la que hacer que cada momento de mi vida sea irrepetible. Porque quiero llenar con ella un álbum de recuerdos que solo nosotros podamos entender y reirnos, llorar, querernos aún más cada vez que lo miramos. Y porque estoy totalmente convencida de que nada de esto tendría sentido si no lo hiciera a tu lado.
Y todos estos deseos, ¿por qué? ¿por qué escribirlos ahora? Porque por fin he encontrado a la persona adecuada para compartir todas estas locuras, estos sueños. Esa persona con la que hacer que cada momento de mi vida sea irrepetible. Porque quiero llenar con ella un álbum de recuerdos que solo nosotros podamos entender y reirnos, llorar, querernos aún más cada vez que lo miramos. Y porque estoy totalmente convencida de que nada de esto tendría sentido si no lo hiciera a tu lado.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Cuando tienes todo esto,el tiempo es oro.
Cuando conoces a ese alguien que te hace sentir especial, que con solo una palabra o incluso sin pronunciar ninguna te saca una sonrisa, cuando lo tienes a él, tienes a tus amigos, a tus amigas y a tu familia ahí, cuando ves todo perfecto y deseas que nada cambie, cuando piensas que ojalá pudiera pararse el tiempo, dejar de correr a toda velocidad y poder disfrutar los momentos al máximo. Y miras el pasado y te sale una gran sonrisa porque sabes que todo lo has echo así por algo, porque aunque ahora no te guste en su momento lo quisiste así y sonríes porque supones que estuvo bien echo. Y ahora miras el futuro y no sabes como sera, pero si como quieres que sea, pues bien yo lo quiero así rodeada de estar personas que están en el presente en mi vida, esas que me quieren, que me valoran tal y como soy y que me ayudan en el momento que las necesito. Cada momento es único, irrepetible, y puede ser el mejor o el peor, pero jamás volverá a repetirse. Disfruta del momento, el tiempo es oro.
No existe el arrepentimiento.
Un día una buena amiga mía me dijo que ella no se arrepentía de nada de lo que había hecho nunca. Que no lo hacía porque todo lo que ahora se daba cuenta que había hecho mal, en ese momento creía que hacía lo correcto. Y si no lo correcto, si lo que ella quería en ese momento.
Y es así, no existe el arrepentimiento, existe el aprendizaje. El aprendizaje de todos los errores que hemos cometido y que, gracias a ellos sabemos qué es lo que no debemos volver a hacer. Está claro que nadie es capaz de hacer siempre lo correcto, lo que está bien.
Es necesario aprender de todo lo que hacemos mal, pero no estar arrepintiendo de haberlo hecho porque, posiblemente, si no lo hubiéramos hecho en ese momento no seríamos felices. Aunque esta claro que los errores cuando los ves desde el pasado tienes claro que si se te volvieran a presentar los sabrías sortear.
Por ello equivocarse es necesario, pero arrepentirse es totalmente innecesario e incluso insano.
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Porque yo soy esa chica, la que se emociona con una historia de amor y llora con una de desamor, la que dice te quiero con todo el coraje del mundo, la que escribe su nombre en los cristales empañados, la que sueña con lo que quiere y cuando despierta no se desilusiona, a la que le encanta hacer el loco sin pensar en las consecuencias, la que baila hasta no poder más y canta aunque desafine, a la que le entra la risa tonta y se ríe con lo más mínimo, la que se queda hasta las tantas hablando con él, también soy esa que pasa las horas hablando por teléfono, la que odia la lluvia, pero a la que le encanta el olor a tierra mojada, la que su lema es “carpe diem”, y la que tiene muy claro las cosas que quiere...
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